Montag, 17. März 2014

Si yo tuviera un hijo

El mejor medio para hacer buenos a los niños es hacerlos felices
Oscar Wilde

Si yo tuviera un hijo, yo sería una madre diferente:
Le enseñaría a andar en patines, bicicleta, patín del diablo, quizá hasta en patineta.
Lo llevaría a museos, parques, jugaría con él y platicaría de todo.
No le alteraría el sentido del gusto dándole refrescos, dulces en exceso, café... porque luego me va a salir con que "esto no me gusta" ¿y para qué quiero que sólo coma pollo o sopa?
No creo que le dejaría ver la televisión, al menos no la comercial. Le pondría 31 minutos y cuando crezca un poco más, me sentaría con él a ver a Beakman.
No escucharíamos la radio en cualquier estación, en su lugar le pondría unos discos de Luis Pescetti, Los Patita de Perro, Yucatán a gogo...
Le enseñaría el sutileza de la naturaleza, del paisaje, de la madre tierra, de una semilla que germina o una flor que florece.
No lo traería a este mundo sólo porque es mi antojo y necedad. No lo haría mi trofeo, sería mi compañero, mi amigo.

Pero la vida es caprichosa; y personas como yo no podemos  o no queremos tan fácilmente tener un hijo. Y por la vida van muchas personas creyendo que los hijos son suyos y que les van a pertenecer toda la vida, que lo que importa es presumir del hecho de "ser madre". Que sólo se dedican a insultar y soslayar a sus criaturas, a dejarlos frente a la nana televisión, a alimentarlos con cuanta porquería se les cruce en el camino. Y a mí, nada me queda por hacer más que ver esas actitudes con rabia e impotencia.