viernes, 16 de noviembre de 2012

Siento que perdí otra vez

Siento que perdí otra vez y cada vez me convenzo más de que no vale la pena intentarlo de nuevo. Siempre las mismas decepciones, de la misma gente. Ya no puedo tolerarlo. Y a cada momento repito esas palabras La distancia no rompe relaciones, la distancia sólo rompe lo que no es real y que si son ciertas quiere decir que lo que tuvimos no fue tan real, porque a fin de cuentas terminó fracturándose con demasiada facilidad.

Voy a escribir en mi diario
que voy vagando por el mundo.
¡Ay que dolor tan profundo 
vivir triste y solitario!

Utopías II. Dice el Gabo


jueves, 15 de noviembre de 2012

Rey de corazones

Y a esto es a lo que llamo no poner atención. Nunca había visto que el rey se estuviera matando. La imagen fue tomada de Unnützes Wissen. Yo también debería abrir mi sección de conocimientos inútiles.

(Sigo estudiando... o eso intento porque es muy fácil distraerse en muchas cosas)

miércoles, 14 de noviembre de 2012

Reclusión en casa


Esta reclusión por motivos meramente de estudio me está matando. Pero algún día, algún día seguiré debrayando y reflexionando fuera del recipiente.

sábado, 10 de noviembre de 2012

Un año sin hablarnos


Fue por estas fechas, estoy segura. Llevamos prácticamente un año sin dirigirnos la palabra. Podría decir que se me ha hecho eterno. Lo cierto es que no, lo que me sorprende. Hubiera pensado que el vacío que dejaste me hubiera deprimido bastante pero aprendí a ser más independiente de ti, a valerme por mí misma en muchas cosas. Lo que sí es que me faltan esas conversaciones que teníamos tú y yo, cuando me platicabas de tus problemas, los que tú considerabas que podías expresarme. Has cambiado bastante, no sé si ella te hizo cambiar, no sé si comenzaste a cambiar desde antes y no lo percibí Y un nudo en la garganta se apodera de mí. Sé que yo fui la culpable de todo esto, tú también lo fuiste pero para qué recordar lo que originó esto si al parecer ya no hay arreglo. El presente nos demuestra que me ha servido para valorar lo que tuve y no caer en el mismo error. Háblame, quiero oír de nuevo tu voz, contándome tus gracias y desgracias. Háblame porque aunque no soy tan cociente de ello, TE NECESITO.



Entradas populares (mensual)